19 febrero 2011

Yelmo caballeros cruzados

Expongo aquí un breve tutorial de la construcción de un yelmo medieval como el usado en las cruzadas por los caballeros occidentales.
Se comienza cortando las piezas (en este caso hierro de 1,5 mm de espesor.
Y marcando y cortando los lugares donde irán remaches y orificios para ventilación.
En este paso es importante pulir las piezas hasta el grano deseado, pues aunque después se marque en varios lugares debido a los golpes y demás, se ahorrará bastante trabajo dado que siempre es más fácil lijar y pulir superficies rectificadas.
A continuación se arma lo que es la parte superior del casco y se remacha el sector trasero. He usado remaches de hierro de 5,5 mm
Para conformar el protector facial, se moldea la pieza en el yunque con martillo de punta redondeada y se arma el casco usando tornillos provisorios o (en este caso) pinzas de agarre.


Si se trabajan las piezas en caliente (al rojo, a unos 600 a 700 ºC) es mucho más fácil de moldear y de reparar imperfecciones.
Llegado el momento de unir las partes, es primordial ir practicando los orificios faltantes y remachando de inmediato, pues suele ocurrir que las piezas se muevan y sea casi imposible hacer coincidir los agujeros si se practican muchos seguidos.


Acto seguido se procede a cortar la parte superior plana para colocarla en su lugar. En este caso hay varias posibilidades de construcción. En primera instancia, se puede remachar la pieza fabricada, se puede soldar por caldeo (como se hacía en aquella época) o se puede soldar con eléctrica o autógena; pues aunque sea anacrónico, lo que se intenta aquí es reproducir fielmente la pieza antigua con herramientas modernas.

Cortes transversales para doblar
Si se ha de soldar con eléctrica, se debe tener cuidado pues las partes se calientan mucho cambiando su coloración o acelerando notablemente el proceso de oxidación. Si el yelmo se ha oxidado en demasía será menester darle un baño de ácido (por ejemplo nítrico al 10 %) y enseguida a una solución neutralizadora. Esto logrará un color gris oscuro muy interesante.
  
 En caso de soldar por caldeo, esta unión es una de las más prolijas posibles, quedando las partes resultantes de la juntura como pieza única. Aunque luego se deberá comenzar a lijar desde cero.


Colocación del interior de cuero


El interior del casco se pinta con anti óxido preferentemente negro mate y al secar se pone el recubrimiento de cuero. En este caso usé para la sujeción del cuero remaches de aluminio de 3 mm. Se pueden usar este tipo de remaches blandos siempre que las piezas a unir no sean estructurales, pues dicha unión resulta muy débil. Al mismo tiempo se le agrega una correa de barbilla, que en este caso le agregué una hebilla de hierro artesanal.
Interior de cuero vaqueta


Al fin, se vuelve a pulir todo con lija de grano 360 y aceite. Por varios motivos no lo he pulido a espejo. Uno muy importante es el tiempo y el trabajo que lleva, otro es que el pulido a espejo es tan delicado que la pieza prácticamente es intocable.


Yelmo terminado, vista frontal
 
Por otra parte, me gusta como queda el acabado rústico, el cual no presenta problemas de lijar zonas donde aparezca óxido o rayaduras a causa del uso.


En muchas pinturas de la época se ven yelmos pintados con colores propios de las distintas heráldicas, lo cual me parece bastante interesante de reproducir en algún trabajo posterior.
Resultó con un peso aproximado de 4,5 kg y muy cómodo, pues la corformación del interior del cuero le da un acolchado natural.

10 comentarios:

Ismael dijo...

¡Exelente blog!!

Tienes trabajos impresionantes, de verdad me gustó, espero seguir pasando por aquí a admirar, (eso me recuerda que yo debo postear algo ya XD)felicitaciones.

¡Saludos!

Mariano Miguel Lanzi dijo...

Muy agradecido de tus palabras, Ismael. Y voy a estar pendiente de tus nuevos post, que seguro serán de la gran calidad de los que tenés.

¡Salud!

Anónimo dijo...

Excelente trabajo, siga asi caballero

Mariano Miguel Lanzi dijo...

¡Gracias por el comentario!

Ramón de Luna Negra dijo...

¡Muy buen trabajo!, solo ojo con los golpes, no te vayan a reventar la nariz

Felicitaciones y saludos!

Mariano Miguel Lanzi dijo...

Hola, Ramón. Gracias por las felicitaciones. No se me había ocurrido lo de la nariz. El próximo lo voy a hacer con una prominencia en esa zona, como se ve en los grabados de la época.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

Nunca había visto un casco redondo , jejejeje, es el primero, felicitaciones !!!

Mariano Miguel Lanzi dijo...

Gracias por las felicitaciones. ¡Salud!

Anónimo dijo...

Me encantan tus trabajos, no hay otro en el pais, yo quiero comprar y resulta que a estos productos los tenes que mandar a pedir a España. Cuanto me sale un yelmo templario? o un casco normando con protector nasal y cota de malla? claudiohitman@msn.com saludos hombre!

Ezequiel Montes de Oca dijo...

Tremendo el casco, es como un great helm pero acotado! Como haces para que no se oxide el hierro???