Historia antigua y medieval. Recreacionismo histórico

Construcción de un Greathelm: Parte final

Con esta entrada doy por finalizada la fabricación del greathelm. Aquí muestro cómo hacer un bien cómodo interior. No sé qué rigor histórico tenga esta forma de realización, lo que sí es muy confortable y si tenemos que llevar el yelmo puesto por algunas horas no queremos que nos queden los remaches marcados en la frente.


Lo primero que hacemos es medir la circunferencia interna del yelmo y cortar un rectángulo de cuero adecuado (yo usé cuerina pero bueno, es lo que había). 

Construcción de un Greathelm: Parte cuarta

Este yelmo se encuentra ya en las postrimerías de su creación. Hoy le coloqué los remaches a las cuatro partes principales.


Lo ideal para que el remache quede bien es que sobresalga aproximadamente 3 milímetros. De esa manera bastan con unos cuantos golpes para deformarlo y que apriete. Si sobra demasiado, el excesivo número de golpes puede hacer que el remache mueva una vez puesto, lo cual es bastante difícil de remediar.

Construcción de un Greathelm: Parte segunda

Continúo con la fabricación de este casco medieval usado en los siglos XIII al XIV. En este enlace puede versa la parte primera. A partir de los valiosos comentarios de la entrada anterior, diré que este yelmo no es de los que se apoyaban sobre los hombros, sino los que se sostenían con la propia cabeza, y no eran tan pesados. Tales yelmos se aprecian en el grabado de la Biblia de Maciejowski de la entrada anterior.
De modo que bien podría tratarse de una reproducción de uno de los cascos precursores al greathelm propiamente dicho, el que era demasiado pesado y voluminoso.
Para más información sobre estos yelmos se puede consultar esta entrada del blog perteneciente al señor Amo del Castillo.


Construcción de un Greathelm: Parte primera

Greathelm (modelo que no es mío)
Mientras recopilo bronce para mis fundiciones, tarea nada sencilla; ¡soy el terror de las llaves huérfanas!, comienzo un nuevo proyecto. En este caso el de la construcción de un yelmo medieval usado en los siglos XIII al XIV denominado Greathelm.

A partir de datos de la web y de la valiosa información suministrada por Axil (El blindado personal) me aventuraré a la tarea de construir este pesado yelmo medieval.
Se supone que el Greathelm evolucionó a partir del Topfhelm (http://de.wikipedia.org/wiki/Topfhelm). Este yelmo de la Alta Edad Media surgió en el siglo XII en el contexto de las cruzadas y se mantuvo en uso hasta el siglo XIV. Fueron utilizados por los caballeros y la infantería pesada en la mayoría de los ejércitos europeos de entre 1220 a 1540 dC, sin embargo, se utilizó también ámpliamente en los ejércitos cristianos en la Tercera Cruzada (1189 a 1192). Como se ve (http://en.wikipedia.org/wiki/Great_helm) los Topfhelm cerrados en su totalidad se denominan más convenientemente Greathelm.

Moldes de cabeza de águila para bronce u otros metales no ferrosos

Muestro aquí unas imágenes de la fabricación de moldes de arcilla para el vertido de bronce, aluminio u otro metal no ferroso fundido. Diversos son los usos de esta cabeza de águila de bronce, por ejemplo, en un escudo.

Terminación de espada medieval


Con estas imágenes de la puesta del cuero en el mango doy por terminados los artículos referentes a esta espada y también la terminación de la misma. La espada se clasificaría como XI según Oakeshott, la cual sería una recreación de las usadas en los siglos XII al XIV.

Colocación de la guarda, el pomo y el mango de la espada

Llegó el turno de la colocación en la espada de la guarda, el pomo y el mango de madera.

Para colocar la guarda tuve de limar bastante la espiga para trabajar cómodamente.
Al calzarla con bastante presión la adherí con masilla epoxi para metales. Luego llegó el turno de perforar el pomo, cosa bastante complicada por cierto.

Fundición de pomo para espada

Toca el turno del pomo para la espada medieval, el cual, al igual que la guarda, lo hice de fundición de bronce.

Materia prima
Para el molde usé nuevamente la arena con aceite quemado. Dicho molde es levemente mayor al del pomo terminado, pues luego con el desbaste se achicará.

Pulido de la guarda de espada medieval


Continuando con el trabajo en mi última espada, hoy me dispuse a darle forma a la guarda. Primero la retiré de la espada, cosa que no resultó ser fácil como suponía, pues la espiga se ensanchaba un poco producto de la forja y no pasaba.

Fundición de guarda para espada

Aquí continúo con la realización de la espada del post anterior. En este caso se trata de la fundición de la guarda para dicha espada. La misma es de bronce que como se nota es de reciclaje.

Para el molde usé arena empapada en aceite quemado. Coloqué la espada en posición (me quedó un poco torcida) y le vertí la colada de bronce.

Forja de espiga de espada medieval tipo XI

Tenía una espada empezada desde hace bastante. El acero es 5160 y la forjé hasta dejarla en bruto para luego desbastarla con amoladora. Tiene 95 centímetros en total y 72 centímetros de hoja. Aunque seguramente la espiga la corte unos centímetros cuando le presente el pomo. En este pequeño video se ve y muestro cómo termino la espiga.
Todavía no está templada.
El pomo y la guarda pienso tal vez realizarlos en bronce.
El tipo de espada será XI según la clasificación Oakeshott.

Forja de pinzas para herrería


La tradición de casi la mayoría de los herreros es fabricarse sus propias herramientas. Principalmente por los requerimientos del trabajo. Cansado de buscar por los desarmaderos y ferreterías pinzas para forja, decidí fabricarme las mías.

Como siempre, luego de ver muchos tutoriales sobre cómo hacerlas, parece bastante simple en teoría, pero en la práctica la cosa se complica de diversas maneras.

Yo lo que usé fueron unos hierros que tenía por ahí tirados, los cuales eran cuadrados de 1 cm de lado.
Aproveché para estrenar las dos fraguas que fabriqué recientemente. El resultado fue óptimo siendo la de llanta de auto la más rendidora, pues economiza carbón más que la otra.

A las pinzas las forjé completamente en unas dos horas cada una en dos días consecutivos. Luego les pasé la amoladora con un disco de cepillo de acero. Para poner el remache lo hice en caliente. Con un punzón perforé el hierro al rojo. Coloqué el perno y puse la pinza a calentar. Cuando todo estaba al rojo remaché y aflojé la pinza abriéndola y cerrándola rápidamente cuidando de no deformarla.
Lo ideal sería hacerlas desde un hierro cilíndrico, pero quise continuar con mi filosofía de reciclado de materiales para economizar.
Como todavía tengo hierros de ese tipo, voy a seguir haciendo algunas pinzas más de diversos modelos para usos diferentes. Me resta hacer un video tutorial de como fabricarlas, cosa que haré en estos días.