13 febrero 2012

Construcción de hacha de guerra

He aquí mi primer hacha del tipo que construían los Vikingos. La realicé a partir de un clavo de ferrocarril el cual me habían comentado que tomaba un temple muy bueno y lo confirmé ampliamente (más adelante especificaré).
Bueno, como decía, al ser mi primer experiencia en construcción de hachas no la evalúo de forma negativa a pesar que el acero tomó más o menos la forma que quiso. No tenía demasiada información sobre hachas de modo que si he cometido errores ya me lo harán saber.




Comencé, naturalmente, por buscar el mencionado clavo que se empleaba en menesteres ferroviarios, lo hallé en mi pequeño túmulo de desperdicios férreos.


Luego de sucesivas calentadas en la fragua tomó más o menos la forma que tenía en mente (no mucho) y llegó el turno de hacer la perforación del mango.


Contrariamente a lo que pensaba, no es demasiado complicado. Lo que sí, no hay que intentarlo de "golpe". Hay que hacerlo con paciencia. Cuando se endurece el acero (enfría), dejar de golpear y volver a la fragua. Es muy importante enfriar de forma constante el cortafierro en agua para evitar que se destemple. Se comienza con uno pequeño y se deriva en el del tamaño adecuado.


En las dos imágenes de abajo se ve el hacha luego del temple. Para templar usé agua con un poco de arcilla, no al punto de formar lodo pero sí un poco espesa. Se calienta hasta el punto de desimantación y se sumerge rápidamente sin revolver.


Enseguida se puede comprobar si no hay rajaduras. No las había, pero sí un par de pliegues que no pude sacar ni usando borax.


Para el mango busqué sin resultados favorables una rama seca. Al final usé una verde de ligustro, veremos cómo se comporta al secarse. Si se dobla o se quiebra longitudinalmente habrá que reemplazarla.


Luego vino la parte del desbaste y el pulido (muy leve, porque preferí darle un aspecto rústico). Con respecto a la dureza que tomó, fue más que aceptable. La lima nueva no come y no se mella ni aplasta al golpearla contra el hierro. 


En estas dos imágenes se ve el trabajo finalizado. Al mango le di una capa de betún para oscurecerlo.



8 comentarios:

Axil dijo...

¡Me encanta!

¡Y frena, por diossss, que hasta yo me estoy estresando con el ritmo que llevas!

Mariano Miguel dijo...

Muchas gracias Axil

Y sí, ya se me termina las cosa porque hoy comencé el trabajo. Así que con suerte los fines de semana agarraré los hierros.

¡Saludos amigo!

Yllart Martinez dijo...

Qué buena compañero! Se ve que le echaste un ratito y unos martillazos :-)

Mariano Miguel dijo...

Gracias, Yllart.
¡Un saludo cordial!

Ismael dijo...

Wow, que purdo decirte.

me encantan tus ultimos trabajos, tenia un tiempo sin pasar y me alegra lo mucho que has avanzado y ¡tan rapido! exelente, sigue así.

Un saludo ;)

Mariano Miguel dijo...

Gracias Ismael. ¡Qué bueno tenerte de vuelta por estos pagos!
Saludos

Anónimo dijo...

Hola señor, mi nombre es Hernán y hace bastante tiempo que vengo viendo sus trabajos, y la verdad que le tengo mucha admiración. siempre me ha gustado la herrería, me parece un trabajo sensacional.. lamentablemente en mi pueblo no hay nadie que enseñe esta increíble profesión..
lo felicito por los trabajos que hace, realmente son espectaculares!!..

Mariano Miguel dijo...

Hola estimado Hernán. Muy agradecido de sus palabras. Me alegro mucho que le agraden mis trabajos. Si le gusta la herrería puede montar un pequeño taller en su pueblo y ya verá cómo gratifica, aunque solamente trabaje los fines de semana o cada tanto. ¡Saludos cordiales!