22 abril 2012

Hauberk. Modificación de cota de malla

En estas dos entradas (Cota de malla: Comienzo de HauberkCota de malla: Terminación de Hauberk) me dediqué a la construcción de mi primer hauberk. Como se ve en los comentarios de la segunda entrada, mis amigos me sugirieron que cambiase los guantes de dicho hauberk.

Yo los había hecho todos de malla, por lo que resultaba realmente incómodo a la hora de empuñar un arma, de modo que se construían con cuero por la parte interna (ver esta pintura). Al menos la gran mayoría.

Aunque todavía me quedaron ciertas dudas en lo referente a este tema pues me parece que en la Biblia de Maciejowski se ven cotas de malla completas en la mano,



es decir con anillos en la parte interna y externa. En fin, esto se puede debatir, lo cierto es que con cuero se gana mucha comodidad. Podría ser que los construían todos de anillos pero con estos más pequeños en la parte interna, no sé.
En las imágenes siguientes se aprecia el proceso de fabricación de los guantes:




Comencé entonces modificando los que había hecho al principio. Removí los anteriores, que eran completamente de malla y agregué estos de cuero doble.


Al cuero lo uní a la malla por medio de anillos. Tenía pensado coserlos, pero con anillos quedó perfecto.
Luego le practiqué las incisiones por donde sacar la mano, de forma longitudinal.


De todas maneras, sigue siendo menos cómodo que un par de guantes de cuero. Seguro esto es producto de mi inexperiencia en este temas de las cotas de malla.


Al modificar los guantes también me decidí a alargar el Hauberk unos 20 centímetros (cosa que me sugirió Luis), pues en general se hacían largos para proteger la zona de la ingle y parte de los muslos. 


Luego de estas modificaciones el hauberk quedó con un peso total de aproximadamente 16 kilogramos.


En estas imágenes me hallo posando con esta nueva prenda de recreación (recordemos que las malla no remachadas no son históricas, pero se acerca al menos bastante a ellas). Más tarde deberé fabricar una sobrevesta y uno o dos escudos tipo cometa o lágrima. Uno de los principales errores que cometí fue en las mangas, en las reducciones; aunque ya ahora sé cómo hacerlo mejor la próxima vez.
  

6 comentarios:

Amo del castillo dijo...

Una observación, Sr. Mariano: las lórigas que sobrepasaban las ingles, por lo general iban abiertas por delante y por detrás para no restar movilidad a su portador, así como para facilitarle montar a caballo. O sea, que la que tan gallardamente luce vuecé debería llevar sendas aberturas hasta, más o menos, un poco por debajo de las ingles. Observe las iluminaciones de la Maciejowski y podrá ver la longitud del corte con más detalle.

Un saludo

Mariano Miguel dijo...

Muchas gracias por la observación, estimado Amo del Castillo. Voy a mirar las iluminaciones para estimar hasta dónde cortar. De modo que al gambesón y la sobrevesta he de escindirlos también por las mismas zonas ¿no?

¡Saludos!

Amo del castillo dijo...

Ciertamente. Una buena referencia para ello sería también el tapiz de Bayeux.

Básicamente, se trataba de, aparte de no restringir la capacidad de movimiento, que la lóriga protegiera los muslos cuando se montaba a caballo, como si de dos perniles se tratase.

Aprovecho para hacerle una observación respecto a la unión de las manoplas con el cuero. Coligo que las anillas de esa zona debían ser más pequeñas a fin de hacer más tupida la defensa. De igual modo, me da la impresión de que la parte de cuero debía ir cosida, no unida por las anillas. Al ir cosida, la unión era obviamente más uniforme y sólida. Por otro lado, debilitaría menos el cuero al no tener que hacer perforaciones tan grandes.

Un saludo

Mariano Miguel dijo...

Lo voy a tener en cuenta para la próxima que haga, estimado. En estos días me abocaré a la tarea de la sobrevesta y el gambesón. Voy a consultar el mencionado tapiz para inspirarme.
¡Cura ut ualeas!

Anónimo dijo...

Muchas gracias por ofrecernos estas muestras de cómo construir armas y armaduras medievales. Un apunte de alguien que no tiene ninguna experiencia práctica en estos temas: ¿no ayudaría ajustar la cota a la cintura con un cinturón, para dar un apoyo al peso y que este no recaiga solo sobre los hombros? He escuchado que así se hacía en ocasiones para mayor comodidad.

Mariano Miguel L. dijo...

Hola. Ante todo gracias por pasar a leer y comentar. Y sí, los he visto como menciona, con cinturones y correas. Aparte de servir para portar las vainas de las espadas y cuchillos servían como dice para liberar de peso a los hombros. En los esquemas de los libros de Osprey aparecen dichos cinturones. Saludos cordiales!