10 febrero 2013

Casco vikingo: terminación

Muestro aquí la última parte del armado del casco vikingo que comencé hace unos días.
En esta entrada se aprecia el comienzo del armado de este casco, cuyos modelos similares se usaron a lo largo de gran parte de la Alta Edad Media.
En este tutorial de armado se observa la manera de colocar las piezas y poner los remaches. También se aprecia la técnica (nada complicada, por cierto) de pavonar el casco.

Haciendo los paneles laterales

Una vez cortadas todas las piezas, la tarea principal es darle la curvatura adecuada a los cuatro laterales. Esto se hace contra una base esférica y a golpes de martillo. (ver este video).

laterales de spangenhelm

Tras varias horas de trabajo se logran adaptar los cuatro laterales. Constantemente hay que ir probando para no pasarnos en la curvatura. Algo a tener en cuenta es cortar estos paneles laterales siempre un poco más grandes de lo que quedarán. El tema es que siempre al deformar se contraen lateralmente y es común que no nos agarren luego los remaches.

Interior de cuero

Paralelamente al armado de las partes metálicas, se va construyendo el interior de cuero. Aquí usé el modelo  de ocho bandas meridionales:

vaquetapiezas de cuero para spangenhelm

El cuero va cosido con hilo encerado y luego repasado con betún.

interior de cuero

Lo ideal es que este interior no tome contacto superiormente con la chapa del spangenhelm. Para ello se le toman las medidas y se deja 1 centímetro de luz en la parte de arriba. Esto es para que al recibir golpes en el metal los mismos no repercutan a través del cuero hacia la cabeza.

cosido de cuero

Las correas de sujeción se unen mediante una hebilla. Solamente le pondremos betún en la parte que se visualizará.


Continuamos con las partes de metal

Mientras tanto seguimos con las partes metálicas.Se comienza el armado desde las cuatro bandas laterales y la parte superior. Lógicamente, no pondremos los remaches porque hay muchas cosas por hacer antes. Lo que necesitamos será sujetar de forma provisoria con tornillos.


Abajo se ven más vistas de estas piezas colocadas. Notar el detalle de de ambas imágenes: tuve que recortar parte de la banda horizontal donde van los oculares.


A partir de este paso ya se pueden colocar los cuatro laterales. Y aunque resulte tedioso hay que armar todo el casco completo para ajustar las chapas en el yunque.


Lo ideal es que quede la menor luz posible en las junturas.
A este casco había decidido pintarlo, pero recordando viejas sugerencias de mis queridos amigos bloggeros, me resolví en pavonarlo.
Para ello se desarma completamente el casco y una a una las piezas se pavonan. En este caso realicé un pavonado en aceite y con el fuego de la hornalla.

pavonado de hierro

Para el pavonado hay que calentar la pieza a unos 200º C y pasarle aceite, por ejemplo, comestible. De inmediato el metal va tomando color oscuro. Este proceso le otorga cierta protección contra el óxido y le da una vista muy agradable. Más tarde, una vez remachado el casco, se lo puede volver a pavonar para oscurecer los remaches y  homogeneizar el color negro.

casco pavonado

En el siguiente video se resume todo el proceso de armado de este casco vikingo:


Bueno, abajo se ve el trabajo terminado. Quedó, para mi gusto, bastante aceptable.

lateral casco vikingo

En total pesa 2,158 kilogramos y tiene 52 remaches.

Casco pavonado al aceite

El espesor de la chapa es de 1,8 milímetros

vista superior del casco vikingo

Se siente bien cómodo y otorga una buena protección contra los golpes. Como dato pintoresco agregaré que debí calzarme una ropa gruesa, la cota de malla de 18 kilogramos, el almófar, tomar guantes escudo y hacha y posar para la foto bajo los abrasadores 40ºC que hicieron hoy.
 
cota de malla y casco vikingocasco vikingo, hacha y escudo

Cualquier pregunta, duda o sugerencia, aquí estaré, intentando quitarme el hauberk 

atuendo del vikingo

El próximo proyecto similar es un capacete con facial también pavonado.

17 comentarios:

Señor Gris dijo...

muy buen trabajo estimado!

Mariano Miguel dijo...

Muchas gracias, estimado Señor Gris.
¡Saludos!

Luis Armando (El Longobardo) dijo...

:O me quedo babeando al solo verlo :O es genial!! que tal el campo de visión?

Amo del castillo dijo...

Sr. Mariano, si el mismo Sigfrido hubiera tenido ese yelmo en la mano lo habría incluido en el tesoro que a su muerte se depositó en el Rin.

Le ha quedado absolutamente fastuoso, doy fe.

Un saludo

Mariano Miguel dijo...

Saludos,estimado Luis. ¡Me alegro mucho que te haya gustado! Con respecto a la visual, es buena. Si lo hiciera de vuelta, sin embargo, le afinaría tal vez 1 centímetro el protector nasal.
¡Cura ut ualeas!

Mariano Miguel dijo...

Muchas gracias por su grato comentario, bien querido señor Amo del Castillo.
Saludos cordiales y buen comienzo de semana.

Mariano Miguel dijo...

Por cierto, me leí toda la historia de Sigfrido, que conocía muy por arriba. ¡Salute!

Miguel dijo...

A ver si entendí bien! Lo puso sobre la hornalla como está en la foto, y lo pintó con aceite comestible? Todo de una vez? Se podría meter también al horno para lograr temperatura más pareja? O es necesario el contacto con la llama?

Mariano Miguel dijo...

Hola Miguel. Sí, efectivamente eso hice. Primero pieza por pieza para que se pavonen los lugares que después estarán protegidos por los pliegues de las chapas; luego todo el casco entero.
Los pasos son: Pasarle aceite de cocina a la pieza a pavonar y llevarla a una temperatura de 200ºC o 300ºC. Cuando empieza a salir humo el metal se comienza a oscurecer. El tema de ponerlo en el horno es que tiene que salir humo para que se pavone porque la temperatura necesaria es alta (no sé si alcanza los 250ºC más o menos). No hay que pasarse porque se quema todo el aceite y se va el pavonado. Pero mientras está caliente con un trapo se lo puede ir repasando. En la fragua sale también poniendo casi al rojo y al ir pasando el aceite se va quemando hasta que la temperatura desciende lo suficiente para que se pavone, de esta manera podría salir más parejo. Espero haberme explicado.
¡Saludos y gracias por el comentario!

Amo del castillo dijo...

Por cierto, dilecto contertulio, que me permitiré hacerle un par de sugerencias para futuros proyectos sobre yelmos similares:

Por un lado, no lo pavonaría, sino que le dejaría un aspecto bruñido.

Por otro, como bien apunta, el protector nasal debe ser más estrecho. Pero no solo eso, sino que quizás debería elaborar esa pieza mediante forja para darle más grosor. Si a eso le añade un pequeño trabajo de cincelado con simples marcas o estrías en el contorno del ocularia, le quedaría simplemente fastuoso.También podría realizar una labor similar en la parte superior del mismo con estrías inclinadas simulando las cejas. Para ello supongo bastaría un cortafríos bien afilado y tratando la pieza en caliente.

Finalmente, le sugeriría que el barbuquejo se limitase a una tira de cuero de unos 5 mm. de ancho bien adobada para poderla anudar. Si se fija en las representaciones gráficas de la época, el barbuquejo nunca iba sujeto con hebillas, sino simplemente anudado bajo la barbilla. Su fijación al yelmo no era en la guarnición, sino mediante dos orificios practicados en el borde del yelmo, dos a cada lado quiero decir.

Un saludo

Mariano Miguel dijo...

Muchas gracias por sus sugerencias, estimado y bien querido señor. Las tomaré muy en cuenta para futuros proyectos. Lo que sí, al pavonado no me voy a poder resistir pues me gustó como queda. Es que tengo demasiados yelmos plateados, con el color del metal. Por lo demás, todo se intentará hacer como lo sugiere.
¡Saludos cordiales!

Anónimo dijo...

Yo lo que entiendo por pavonado es un tratamiento químico conocido como óxido negro ( black -oxide ).
Es lo que se usa en el pavonado de las armas de fuego.

http://www.epi.com/c/black-oxide

También he oído que dicen que se llevaba antiguamente el acero a un tono azulado
(desconozco la relación entre temperaturas del acero y color) y se introducía en aceite. Me suena más bien a templado en aceite,
pero que sólo retrasaba la herrumbre y sobre el siglo xvi; o sea, que nunca correspondería con los vikingos.

Mariano Miguel dijo...

Hola. Sí, el pavonado químico es mucho más efectivo para proteger el metal. Este tipo de pavonado con aceite protege del óxido pero no tanto. Lo de llevar el acero a un tono azulado es efectivamente para pavonar con aceite, no para templar (que se requieren temperaturas mucho mayores). Aquí le adjunto la tabla de colores. La verdad no sé si los Vikingos pavonaban con grasas o aceites, yo lo hice porque tengo muchos yelmos plateados y quería cambiar un poco.
Saludos y gracias por el comentario

Haraldar dijo...

Si veo a varias personas gritando mientras bajan de un drakkar con ese equipamiento, yo huiría para salvarme xD

Mariano Miguel dijo...

Jajaja sería digno de ver!

esteban guerrero dijo...

Muy excelente trabajo el que hizo y quisiera saber si hay posibilidad alguna de que ponga a la venta un casco similar y si es así en donde puedo ponerme en contacto.?
Saludos

Mariano Miguel dijo...

Hola Esteban. Ante todo muchas gracias. Yo no hago para la venta más que nada por falta de tiempo. No podría cumplir con las obligaciones. ¡Saludos cordiales!