27 noviembre 2013

El Mangual, restauración de una réplica antigua

Ha llegado a mis manos una de las armas medievales de impacto más contundentes e intimidantes de las que se tenga noticia, el Mangual. Esta pieza histórica es una recreación que según estimé tiene bastante antigüedad de haber sido fabricada. La misma me fue obsequiada por mi amigo Jorge, al cual agradezco mucho.
Como la pieza estaba bastante oxidada y la madera muy reseca, tuve que hacerle una restauración de no demasiad complejidad. Pero antes de ello estuve visitando la web en busca de información dado que esta arma de la Edad Media era conocida por mí solamente por imágenes, pero nunca había leído acerca de su historia ni se me había cruzado por la cabeza hacer una recreación de la misma.
En internet hay bastante información acerca de este artilugio bélico, a continuación se ven las más relevantes:

El mangual medieval
Páginas con excelente información acerca del mangual:




En esas páginas se puede leer mucha información al respecto y en la última, el blog de Ramón en El uso antiguo, se detalla su construcción de manera segura.

Uno de las púas se encuentra faltante, ya veré cómo me las ingenio para
fabricarla igual que las demás
El mangual surgió como una derivación de un elemento agrícola denominado Mayal, el cual era empleado desde muy antiguo en la agricultura para separar los granos de las espigas, entre otros diversos usos. Naturalmente, esa derivación se hizo como aporte a lo bélico. El mayal consistía en dos maderas unidas por una correa o cadena, mientras que aproximadamente a finales del siglo XIV se le reemplazó una de las maderas por algún objeto de bronce o hierro, objeto que eventualmente podría ser una esfera maciza provista de púas o pinchos también de metal.
Las dimensiones usuales de este elemento eran de entre 40 centímetros y 50 centímetros aproximadamente, pero supongo que al estar tan extendido territorialmente y al poseer formas tan variadas, esas medidas serían de lo más laxas. 

Madera del mango de quebracho colorado
Una característica importante que he visto en todas las iluatraciones y en la información brindada en las páginas antedichas, es que la longitud de la cadena no superaba el tercio de la longitud del mango. En la recreación que ha llegado a mis manos no se reúne esa importante característica, siendo esta relación de 0,7.
Esto era muy importante para evitar autoinflingirse heridas gravísimas en la mano o antebrazo al manipular este elemento, el cual requería de una pericia suprema por parte del combatiente.
Al ser un arma de difícil manejo y al no poseer capacidad de defenza contra el ataque de espadas o hachas, el usuario del mangual no sería infante sino más bien caballero. Un paladín portando un mangual de varios kilogramos, viniendo a la carrera con su palafrén resoplante y cargando sobre la infantería sería una situación en la que a nadie gustaría estar. Principalmente porque el momento de inercia de un objeto de 3 kilogramos viajando a, supongamos, 40 km/h del caballo + otros 40 km/h del giro de la mano no sería nada fácil de absorber, aún por los yelmos más logrados.
Bueno, al que guste unirse al debate o la reflexión sobre estos argumentos, la sección de comentarios lo estará esperando. Ahora iré al grano y mostraré las características de la pieza encontrada:

Características generales del mangual encontrado:

Longitud total: 70 centímetros

Longitud del mango: 37 centímetros

Longitud de la cadena: 26 centímetros

Diámetro de la esfera de hierro: 7,5 centímetros

Longitud promedio de las púas: 2 centímetros

Número de púas: 12

Peso total: 3180 gramos

En el siguiente video se puede ver detalladamente la pieza con algunas explicaciones mías, (sepan disculpar la voz de gorrión espantado).


El objeto fuen encontrado enterrado a unos 40 centímetros de profundidad debajo de lo que era un piso de una antigua casa aquí en el norte de Buenos Aires. El por qué estaba enterrado y quíen lo enterró, no tenemos ni idea. Lo que sí, el mango resultó ser casi con total seguridad de quebracho, una madera proveniente de un árbol autóctono del bosque Chaqueño, lo cual sería indicio de que la recreación se realizó en estas tierras, y no en las Europas.

Mangual restaurado

Algunas caractertísticas que podrían indicar su antigüedad:

La cadena no posee las costuras de soldadura típicas de las realizadas industrialmente, sino más bien las que se hacían con soldadoras no eléctricas (no por caldeo, porque la soldadura a calda no deja costura y aquí se ven claramente las protuberancias de soldadura)
- El cilindro de hierro que abraza la madera parece estar forjado.
- Los pinchos han sido hechos en un torno aunque quizás de poca precisión porque poseen anilladuras.
- Los pinchos están embutidos a la esfera de hierro mediante remaches de hierro
- A la esfera de hierro no le pude encontrar línea ecuatorial que indicaría que fue hecha mediante colada en moldes.


En fin, simplemente lo que hice fue quitarle todo el óxido y pulir la madera y engrasarla con aceite vejetal para protegerla (aunque el quebracho, mientras no se humedezca mucho, es casi eterno).
Lo que descubrí es que la esfera estuvo pintada de negro (poco vestigio quedaba de esta pintura) y el cilindro que envuelve la madera tenía tres pintadas, una gris, encima una verde olivo y arriba de todo otra pintura que era negra.

Abrazadera del mango pintada con anterioridad en quizás tres ocasiones
Abajo se ven más imágenes del objeto.


Cualquier apreciación, sugerencia o comentario, como siempre, serán bienvenidos.

5 comentarios:

Amo del castillo dijo...

Ciertamente es una réplica, Sr. Mariano. Basta ver el sistema de fijación de la cadena al mango, que consiste en un simple cáncamo atornillado en la madera. Eso no resistiría cuatro volteos seguidos sin que la bola no saliese disparada en cualquier dirección. En todo caso, mire vuecé en las imágenes de san Google bajo estas palabras de búsqueda:

"medieval flail replicas"

Verá más de uno que, si no hermanos,son primos del suyo.

Un saludo

Mariano Miguel dijo...

Muchas gracias por el aporte, señor Amo del Castillo. En ese aspecto no me había percatado. De modo que en ese sector le vendrían bien dos remaches robustos de hierro que pasaran de lado a lado. ¡Saludos cordiales!

Amo del castillo dijo...

La fijación de la cadena al mango era mediante un casquillo, provisto o no de barretas de enmangue, el cual llevaba soldada en su parte superior una argolla de hierro. Dicho casquillo era a su vez fijado al mango mediante remaches pasantes. Por otro lado, muchos ejemplares de época iban provistos de cadenas de eslabón torcido para impedir que la misma se trabase condigo misma al voltear o que fueran atrapados por la pica de una alabarda, bisarma o similar.

Un saludo

Mariano Miguel dijo...

Gracias nuevamente por la ampliación de contenidos, estimado. ¡Un gran saludo!

Ezequiel Montes de Oca dijo...

Wow, tremedo trabajo y muy buena la info!