Historia antigua y medieval. Recreacionismo histórico

Cómo recrear un casco medieval en dos días

Presento aquí un tutorial acerca de construir un casco medieval con protector nasal que podría enmarcarse dentro de los siglos XII o XIII. Dicho casco suele aparecer con el nombre de capacete normando o también casco normando, aunque no sé cuánta certeza tendrán esas denominaciones. Muchas veces necesitamos recrear algún elemento medieval de forma rápida, (para una muestra la semana que viene, por ejemplo) y no sabemos por dónde empezar. Quizás este tutorial sea de utilidad pues es posible construir este elemento no tan sofisticado en unas 12 horas de trabajo, que serían dos días para no esforzarnos demasiado un sólo día. 
La primera jornada de trabajo haremos el trabajo pesado, cortando la chapa, armando el cuerpo principal del casco, el anillo de refuerzo, el protector nasal y la guarnición. La segunda jornada la dedicaremos a construir la parte superior del casco y a colocar la guarnición.

Casco medieval con protección nasal.
Comenzamos la tarea seleccionando los moldes que usaremos. Si necesitamos construirlos, mediremos las dimensiones de nuestra cabeza y le sumaremos varios centímetros dado que por debajo de este casco deberá ir el almófar la cofia, elementos que suman mucho volumen y si no los tenemos en cuenta el casco sólo servirá para exhibir. Siguiendo los esquemas de los libros de Osprey, se puede notar que la parte superior podía ser cilíndrica o de cono trunco.

Forja de un scramasax a partir de acero 5160

En este tutorial mostraré cómo forjar un cuchillo de los que usaban los pueblos de origen germánico denominado Scramasax. Esta arma blanca era de diversas formas y dimensiones dado que se usaba para todo tipo de labores, incluso como arma secundaria en la guerra. La longitud podía ir desde los 10 centímetros a los 50 centímetros. Este cuchillo también fue muy usado por los vikingos entre los siglos VIII y XIII.
La hoja del scramasax era robusta haciendo que el peso del cuchillo sea superior a otros de tamaño similar. Llevaba filo de un solo lado y una punta bastante prominente, lo que lo convertía en un elemento tanto para cortar, como para apuñalar. La empuñadura podía ser de madera, cuerno o combinaciones de estos elementos con cuero.
En los yacimientos arqueológicos hallados en las zonas donde habitaban las tribus germánicas luego de la caída del imperio romano de occidente se ha podido establecer un orden cronológico de la forma de estos cuchillos y sus decoraciones yendo aproximadamente de los años 450 al 800 DC. De esta manera se llegó a conocer la existencia de muchos tipos, teniendo algunos incrustaciones en el mango o decoraciones en la hoja. En esta recreación que he realizado le puse unas runas en la hoja igual a las que aparecen en el artículo de la wikipedia.
El acero que representa la materia prima es 5160 (el que se usa principalmente en elásticos de autos) y la forja es en carbón vegetal.
Para forjar cuchillos se puede empezar por cualquier parte, dependiendo del forjador, yo generalmente comienzo por el mango. En este caso es simple, con espiga a la vista y terminando de manera curva formando un pomo no demasiado prominente

Forjando la empuñadura de un Scramasax
A medida que uno va formando el mango, es común que el metal se ensanche en esa zona aumentando su espesor, lo cual hará que más tarde tengamos que trabajar bastante por desbaste para que las dos cachas queden en todo el sectos al ras.