Historia antigua y medieval. Recreacionismo histórico

Construcción de casco medieval tipo spangenhelm





El primer paso que se hará será dibujar las piezas sobre la chapa (en este caso de 1,8 mm de grosor) y las se las procederá a cortar.
Enseguida se practicarán todos los orificios que sean posibles (no los pares a unir, pues luego las deformaciones de la chapa harán que no coincidan. Es decir, solamente se hacen los agujeros individuales).
En este paso se puede lijar hasta un grano moderado (50 o 100).





Se moldean las piezas principales y se arma haciendo uso de tornillos y tuercas. Se agregan las demás partes y se arma todo el casco. Se lijan y cortan los excedentes y se ajusta a golpes de martillo todo lo que sea necesario.
Yo he preferido dejar la chapa deformada, viéndose las ondulaciones producidas por el martillo pues me pareció que tiene más carácter histórico; aunque si se prefiere se pueden eliminar esas deformaciones dejando la superficie totalmente lisa (a costa de afinarla bastante, lo que puede ser perjudicial estructuralmente).











Al fin se comienza a remachar sacando los tornillos de a uno por vez, porque de lo contrario se puede llegar a deformar la chapa y no coincidirá.

Del lado interno se pinta con antióxido o alguna resina poliéster. Esa parte luego será tapada por el cuero y el alcolchado.

Lo anterior fue producto de un repaso por todos los blogs y páginas dedicados al tema, a los cuales agradezco desde ya.

Así se ve la pieza terminada

Cimitarra


Espada tipo cimitarra similar a las que se usaron en El Señor de los Anillos por parte de los Uruk-hai. (No es una copia, sino que presenta cierta similitud)
Realizada en acero 5160 templado en aceite. La longitud es de 63 cm.

Loggia dei Lanzi



La Loggia dei Lanzi es el mejor sitio desde el cual contemplar el símbolo máximo del poder de la ciudad de Florencia: La Piazza della Signoria. Situada en una esquina de la plaza, está sorprendentemente aislada del bullicio y del ir y venir continuo de gente que se dirige hacia los Uffizi, el Ponte Vecchio y la otra orilla de la ciudad.

Reacción ante el arma de frío acero

Nippur de Lagash.
Escribo estas breves líneas para mencionar una conducta humana que me ha llamado la atención. Seguro que los armeros amigos que visitan este sitio lo habrán notado. El caso es el siguiente: Cuando muestro alguna de mis armas de acero, principalmente espadas, aquel que está observando con cara de asombro instintivamente retrocede levemente cuando ve la pieza desenfundada. Seguramente esta conducta no tiene nada de especial, pues es realmente intimidatoria una hoja de 80 centímetros de destellante acero, pero seguro que es inconsciente. Claro que también ocurre esta conducta intimidatoria con armas de fuego, pero aquí es completamente entendible pues al portador podría escapársele algún tiro; pero a quién podría ocurrírsele que se le podría escapar una estocada con la espada. Es decir, sabido es que es un objeto que puede causar la muerte, pero también lo es un garrote de madera o un pedazo de barra de hierro y nadie da un paso atrás si vengo con un trozo de acero que más tarde será una espada; sabiendo que con ese trozo de acero también se puede matar con un golpe.
En fin, me decidí a escribir esto pues hoy justamente viví ese acontecimiento cuando mostré una espada larga a dos amigos. Se la di enfundada a uno y cuando la extrajo el otro de inmediato incurrió en esa postura inconsciente de retroceder. Vale decir que esa acción es muy fugaz, y enseguida todo vuelve a la normalidad. Por otra parte, quiero aclarar que este no es ningún resultado determinante y puede ser producto de pura casualidad; así como tampoco tiene carácter científico de estudio psicológico o evolutivo.